María Cambas abraza su verdad más luminosa con el estreno del vídeo single “Siempre soy yo”
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| María Cambas |
Tras décadas entregando su talento a las canciones de otros y a la formación de nuevas promesas, María Cambas aparca las sombras del olvido propio para firmar “Siempre soy yo”, un desgarrador y luminoso ejercicio de madurez pop que convierte la vulnerabilidad en un himno imprescindible para volver a encontrarse.
Hay voces
que nacen con el don insobornable de sacudir las certidumbres desde el primer
acorde, y la de María Cambas es una de esas materias primas
extraordinarias que desbordan cualquier formato convencional para instalarse
sin red en la memoria colectiva del gran público. Tras una trayectoria de más
de tres décadas dedicada al oficio musical como intérprete, compositora y
mentora de nuevos talentos desde su propia escuela en Córdoba, la artista
afronta el capítulo más íntimo, maduro y auténtico de su carrera con el
lanzamiento de “Siempre soy yo”, un single llamado a resonar con fuerza en
las principales listas radiofónicas del país gracias a una interpretación vocal
tan desgarradora como deslumbrante de registros.
Lejos de
buscar artificios impostados o de rendirse a las inercias comerciales, María
Cambas regresa tras una profunda metamorfosis personal y artística que
incluso se refleja en su retorno al cabello negro tras años de melena roja, un
cambio de imagen que simboliza el reencuentro con su verdadera identidad y la
decisión irrevocable de ponerse de nuevo en el centro de su propia historia
tras haber compuesto y cedido su talento a otros durante demasiado tiempo.
Este
lanzamiento llega además después de la publicación de “Grito”, aquella
entrega en la que la vocalista cordobesa reivindicaba con firmeza el derecho a
expresar el dolor y dejar de esconder aquello que sentimos; de este modo, si
aquel anterior trabajo representaba el acto de sacar la voz al exterior, esta
nueva composición se erige como el ejercicio necesario de aprender a escucharse
a una misma.
La
canción, producida por Juan Pablo Huertas Cantero con el respaldo
audiovisual de La Grieta Producciones, se acerca decididamente al pop manteniendo
intactas esas profundas raíces de soul y rock que siempre han
conformado el núcleo de su identidad artística, dando forma a un medio tiempo
cercano y profundamente emocional.
Nacida
desde la vivencia y cocinada a fuego lento hasta que la intérprete se sintió
plenamente preparada para confrontar la crudeza de su propio mensaje, la letra
desgrana con valentía los estragos del autosabotaje y el olvido propio a través
de estrofas de una franqueza desarmante donde confiesa cómo llegó a apagar su
propio mundo para hacer más grandes a los demás, desembocando todo ello en un
estribillo catártico y luminoso concebido tanto para cantarse con el alma en
solitario como para corearse a todo volumen en las mañanas en que uno necesita
cambiar el rumbo del día y recordarse que merece su propio cariño.
Con la
experiencia acumulada en su paso por exigentes escaparates televisivos como
semifinalista de programas de gran audiencia como “La Voz” y “Tierra
de Talento”, además de su recordada participación en “Cover Night” y “Lluvia
de Estrellas”, María Cambas demuestra que la madurez creativa es el
territorio donde mejor se despliega una garganta portentosa capaz de moldear con
idéntica solvencia la vulnerabilidad y el desgarro.
No estamos
ante un intento de reinvención superficial, sino ante el triunfo inapelable de
una artista mayúscula que ha decidido dejar de esconderse para recordarnos, con
la potencia melódica de los temas concebidos para dominar las ondas, que la
única melodía imprescindible es aquella que nos devuelve el coraje de volver a
elegirnos a nosotros mismos.
Con la
potencia melódica de “Siempre soy yo”, el mayor acierto de María
Cambas consiste en haber encontrado la canción perfecta para perdonarse,
regresar a su propia esencia y regalarnos un himno necesario que nos recuerda
que la única persona que siempre debe estar en nuestro horizonte somos nosotros
mismos.
